Por haber trabajado como abogado durante varios años, le entiendo perfectamente. Es muy difícil para un abogado compaginar su actividad como asesor jurídico con las actividades de gestión de un despacho.
En las grandes estructuras podemos encontrar un director de recursos humanos (a veces con un equipo a su alrededor), una persona que gestiona los servicios generales (limpieza, recepción, gestión de la documentación), un responsable de contabilidad/facturación y por supuesto un director de marketing. Evidentemente, en los despachos pequeños y medianos es imposible crear tantos puestos “de soporte”.
En cuanto a gestión y marketing, Lextra le propone fórmulas de colaboración que le permitan tener acceso a recursos de la misma calidad que los despachos de gran tamaño y prestigio.