Generalmente, asociamos marketing con costes y muy a menudo con costes altos.
En realidad esto es completamente falso. Se pueden emprender numerosas acciones de marketing sin tener que gastar mucho dinero.
Demos un pequeño repaso a las herramientas de marketing que no cuestan casi nada:
• Adjuntar su tarjeta de visita a los emails: para facilitar la transmisión de nuestros datos.
• Contar con el apoyo de otros profesionales: constituir una red con un notario, un director de banco, un contable, un gestor de fincas, etc. para que se recomienden mutuamente.
• Regalar a sus empleados objetos marcados con el logo del despacho: bolsas de viaje, camisetas, raquetas de padel, etc. Además de regalarles algo que valoran, les dará la oportunidad de hablar del despacho en circunstancias extra profesionales, más relajadas.
• Distribuir sus tarjetas de visita: cuántas veces ha vuelto de una conferencia o de una reunión con los bolsillos llenos de tarjetas... ¡suyas!
Las tarjetas están para utilizarlas, no para guardarlas en un cajón como un objeto de mucho valor hasta el día que cambiamos de número de teléfono y que se vuelven obsoletas. Al momento de distribuir las, puede acordarse de llamar la atención sobre elementos como la pagina web, la posibilidad de inscribirse a una newsletter etc.
• Apuntarse a la Cámara de Comercio que le corresponde: ¿no le gustaría tener acceso a un lugar donde mantener contacto con empresarios dinámicos y poder hablar con ellos de sus proyectos de desarrollo?
• Intentar mantener buenas relaciones con sus competidores: no tiene precio el que un competidor hable bien de usted...
• Dejar hablar a sus clientes: ya sea para hablar de su negocio, para transmitir quejas o para felicitarle, los comentarios del cliente suelen tener un valor muy importante si sabe descodificarlos. ¿Quién mejor que el cliente le puede definir el servicio perfecto, le puede hablar de las oportunidades de negocio o le puede indicar sus debilidades y sus fortalezas?
• Almacenar y ordenar las informaciones transmitidas por los clientes: si un cliente le ha comentado que en su empresa es el señor Martínez quien tiene la última palabra a la hora de elegir un despacho de abogados, apúntelo para no olvidar invitarle a comer o por lo menos invitarle a la reunión que se ha organizado para presentar el departamento de derecho fiscal del despacho.
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